Un proyecto apasionante y complejo.

Meses sin escribir. Una sensación extraña me recorre en este momento. Dedicado los últimos meses al inicio de un proyecto de transformación en la organización que ha sido fuente de inspiración en los temas de la consciencia, y que hoy acapara mi atención y acción, me llevó a esta desconexión con mi pasión por escribir.

Estos procesos en su fase inicial demandan conocer la historia económica de la operación. No importa cual sea la naturaleza de la institución, sin una película conocida de la evolución de los indicadores clave de la misma todo diagnóstico seria incompleto. Debemos conocer los resultados alcanzados en los indicadores clave, al igual que la cultura, el estilo de liderazgo y la estrategia en marcha. Esto claro en el contexto de las variables clave del entorno que dan forma al mapa de la operación. Sin conocer el punto de partida será complejo definir los objetivos y difícil valorar el resultado del esfuerzo.

He tenido el privilegio de interactuar con organizaciones de todo tipo, con y sin fines de lucro, con culturas sanas y tóxicas, empresas familiares y profesionales, de larga data y start-ups, en industria, servicios, comercio y ONGs. Hoy tengo el privilegio de hacerlo para una consultora global en el tema de valores y transformación cultural, abrazando el reto de balancear el esfuerzo en vivir el propósito organizacional con la necesaria viabilidad organizacional a través de la eficiencia de procesos y sistemas, estructuras eficientes de gobierno y una clara definición de responsabilidades y rendición de cuentas.

Abrazar la visión de la necesidad de integrar estrategia y cultura, reconocer que el estilo del liderazgo ha de transformarse y que viabilidad y legado van de la mano es clave para este tipo de iniciativas.

Tradicionalmente en estos procesos, en mi caso al menos como consultor, el esfuerzo ha sido garantizar en los clientes el necesario salto cualitativo del interés propio al bien común, de hacer bienes a hacer el bien y  en este caso, por primera vez, el reto principal consiste en dar la bienvenida a la comprensión de la necesidad de crecer, ser eficientes, rendir cuentas y ser financieramente viables.

A todo evento, al final, el proceso es el mismo, integrar estrategia y cultura, lo que hacemos y lo que somos, para lograr una vida organizacional plena y larga, para beneficio de empleados, clientes, proveedores, sociedades y accionistas. Es una cadena de valor donde todos los eslabones son clave.

 

 

 

 

Author:
Consultor internacional y escritor (venezolano, español). Agente de transformación de las organizaciones y sus lideres. Especialista en los procesos de integración cultura y estrategia, profesionalización de empresas familiares y “Turn-Arond” de negocios en crisis. Facilitador y Certificador de Barrett Values Centre

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