La cultura no es una ventaja competitiva

Ruego disculpen si el título hace ruido o se aleja de las buenas prácticas. Mi intención es acercarnos a un debate entre quienes trabajamos en estos temas y ahondar así en un elemento de tanto valor para las organizaciones, sus personas y la sociedad toda. La cultura organizacional.

Muchos trabajos apuntan en la dirección de posicionar a la cultura como una fuente de ventajas competitivas, Richard Barrett, creador del modelo de niveles de consciencia y las herramientas para la transformación corporativa, nos regala importantes conceptos y avenidas para la comprensión del valor de la cultura en la creación de ventajas tangibles para las organizaciones.

En escuelas de negocios dicho tema es clave y debatido en detalle, varias publicaciones van en esa dirección.

Sin duda que el posicionamiento favorable de una organización en alguna variable operativa, financiera o estratégica, le genera una ventaja competitiva. Un ejemplo muy claro de esto seria, la incorporación de avances tecnológicos, o el desarrollo de nuevos productos o estrategias diferenciadoras en los mercados.

La característica fundamental de una ventaja competitiva, por su naturaleza, es que es perecedera en el tiempo, la organización necesariamente ha de continuar el esfuerzo de seguir desarrollando avances, ventajas que le den una posición privilegiada para alcanzar sus objetivos. Los lideres tecnológicos de un mercado cambian con el tiempo.

La tecnología que adquirimos o desarrollamos, otro la puede comprar o desarrollar. Nuestros competidores eventualmente podrán tener nuestros mismos equipos, estrategias e incluso prácticas de negocio. De hecho, el proceso de “averiguar, compararnos y copiar” lo que hacen otros, se denomina “benchmarking.”

La Revolución digital abre un espacio competitivo sin precedentes en el mundo de los negocios todos.

Hablar de Kodak o Blockbuster, no les dice nada para muchos milenials. Los extraordinarios avances del mundo digital han arropado incluso modelos completos de negocio. Uber a los servicios de alquiler de vehículos y taxis, Airbnb a los hoteles y pensiones, Amazon al comercio físico. Avances sobre avances que hacen que las ventajas competitivas hoy puedan dejar de serlo mañana. El foco actual es la aplicación de los nuevos desarrollos digitales en el mejor aprovechamiento de todos los activos físicos existentes y con potencial de uso por terceros.

La cultura, por el contrario, es la única fuente de ventajas sostenibles, es el elemento en nuestro modelo de negocios que no pueda ser copiado, ni comprado. Ni siquiera llevándose a nuestros ejecutivos o trabajadores, los competidores podrán copiar la misma.

La cultura de una organización es el reflejo de las políticas, normas, procesos, sistemas y estructuras que han sido desarrolladas desde el inconsciente corporativo, heredadas desde los desarrollos de la administración científica y por el estilo colegiado de liderazgo del equipo ejecutivo.

Integrar estrategia y cultura, ciencia y consciencia, lo que hacemos y lo que somos, es tal vez uno de los llamados mas importantes en este momento de vida de las empresas y el camino para capitalizar la fuente de ventajas sostenibles mas importantes para las empresas.

Author:
Consultor internacional y escritor (venezolano, español). Agente de transformación de las organizaciones y sus lideres. Especialista en los procesos de integración cultura y estrategia, profesionalización de empresas familiares y “Turn-Arond” de negocios en crisis. Facilitador y Certificador de Barrett Values Centre

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